ANGLICANOS

 


ANGLICANOS

  
En un severo ataque contra sus pares estadounidenses, los obispos anglicanos de Nigeria han calificado de “tumor canceroso” a la rama de esa iglesia en Estados Unidos.  Un tumor que, en su opinión, debe ser “extirpado”.
 
La crítica de los anglicanos nigerianos aparece en una declaración publicada en el sitio de esa iglesia en Internet (www.anglican-nig.org/home.htm) y es parte de su reacción oficial a una propuesta del arzobispo de Canterbury, Rev. Dr. Rowan Williams.
 
Con el ánimo de solucionar la disputa en el seno de la Comunión Anglicana en torno al tema de la sexualidad humana, Williams sugirió la pasada semana la introducción de un sistema de doble membresía, una formada por “Iglesias Constituyentes” y la otra por “Iglesias en Asociación”.  
 
En ese esquema, a la Iglesia Episcopal estadounidense le correspondería un papel secundario que evitaría el cisma de las iglesias mayoritarias, opuestas a la homosexualidad. 
 
En 2004, la consagración como noveno obispo de la diócesis de New Hampshire de Gene Robinson, un homosexual declarado, provocó la airada reacción de numerosas iglesias anglicanas, especialmente en países del Sur.  Desde entonces, la posibilidad de un cisma amenaza la integridad de la Comunión Anglicana.
 
En el encuentro de las provincias del Sur realizado en Egipto en octubre de 2005, obispos de las veinte provincias de África, Asia del Sur y Asia Oriental, Indias Occidentales y Sudamérica, afirmaron que “las innovaciones sin fundamento en las Escrituras llevadas a cabo por América del Norte y otras provincias occidentales sobre temas de sexualidad humana, “socavan el mensaje básico de redención y el poder de la Cruz para transformar las vidas de los seres humanos”.
 
Uno de los líderes de la mayoría opuesta a la homosexualidad es el arzobispo de Nigeria, Rev. Peter Akinola.  El líder espiritual de los anglicanos nigerianos ha dicho que la homosexualidad es “una desobediencia flagrante a Dios” y que esa práctica aberrante facilita que las personas “perviertan la divina y ordenada expresión sexual con el sexo opuesto”.
 
Según el arzobispo Akinola, el propósito de los defensores de la homosexualidad es “desacreditar el Evangelio, contaminar a la Iglesia, neutralizar su poder y destruirla”.
 
La propuesta del arzobispo de Cantérbury, reza la declaración, manifiesta la voluntad de un líder que desea “preservar la unidad de la Iglesia acomodando cada pieza de opinión, sin importar cuán antibíblica ella sea”.  
 
En lugar de ello, el Dr. Williams debería persuadir a las iglesias que escogieron separarse de “regresar al camino”, señalan los prelados nigerianos.
 
“Un tumor canceroso en el cuerpo debe ser extirpado si ha desafiado cualquier cura conocida.  Pretender que todo el cuerpo acomode ese tumor, conduciría a la evitable muerte del paciente”, destaca el pronunciamiento. 
Fuente: ALC / Por Manuel Quintero
 
4 Jul '06

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