LUTERO


LUTERO

Si todavía no ha leído los libros de Martín Lutero, no se puede perder “Lutero”, la película. 
Después de hacerlo posiblemente se sienta más motivado a leer su obra.

La película, como el personaje, es controversial.  Un individuo atormentado por la inseguridad que finalmente encuentra alivio en la fe, en la certeza de que el sacrificio de Jesús en la Cruz había sido suficiente para liberarlo de sus culpas.
Con tan solo un poco de ingenio pero una gran fe, un hombre planta cara a los mayores poderes de la tierra. Las acciones que Martin Lutero lleva a cabo, dan paso a unas libertades, tanto personales como religiosas, sin precedentes en la historia. Lutero es un drama de accion que transcurre en una de las epocas mas revolucionarias de la historia (el momento en que la Edad Media da paso al Renacimiento) y muestra como el poder de las creencias de un solo hombre puede cambiar el mundo. La primera vez que nos encontramos con Lutero vemos a un hombre lleno de ilusiones. El hecho de que un rayo caiga muy cerca de el durante una tormenta hace que abandone sus estudios de Derecho para hacerse monje en un monasterio de Agustinos. La vida en el monasterio es triste pero, impulsado por su fe y por una detenida lectura de la Biblia, empezaria a cuestionarse las prácticas religiosas establecidas.
La tension se acelera cuando Lutero cuelga sus 95 Tesis en la puerta de la iglesia local de Wittenberg, desafiando con ello a los certificados de indulgencia que muchos de los grandes de la iglesia estan vendiendo con el fin de recaudar fondos para la construcción de la Basílica de San Pedro del Vaticano. Lutero es llevado ante el Congreso Imperial de Worms pero no se retractaría a menos que puedan probar con evidencias de la Biblia que lo que ha escrito no es correcto. Después de aparecer ante el Emperador Carlos V en la Dieta de Worms, Lutero es acusado de hereje, es excomulgado y castigado tanto por el Emperador como por el Papa Leon X.
Ante la constante amenaza de muerte a la que se ve sometido, le ayudan a escapar. Viviendo como un proscrito traduce el Nuevo Testamento del latin al aleman para que todo el mundo tenga acceso a la palabra de Dios. Mientras tanto, la postura desafiante de Lutero ha impulsado el malestar de la gente. Su lucha espiritual se ha vuelto sangrienta y los campesinos, liderados por el profesor Carlstadt, uno de los compañeros de universidad de Lutero, empiezan a quemar iglesias, a romper vidrieras y a destruir reliquias. Aterrorizado por la repercusion que sus palabras han tenido entre sus seguidores, Lutero debe encontrar rapidamente una manera de acabar con este brutal caos.
 
Ha despertado mucho interés está película. Siendo una superproducción alemana (21 millones de euros) en lengua inglesa, rodada en localizaciones de Alemania (Bavaria, Turingia y Sajonia), República Checa e Italia (Roma). El director es un inglés de 75 años Eric Till, veterano realizador de TV afincado en Canadá, que ya estuvo al frente de una película sobre el pastor evangélico Dietrich Bonhoeffeer, ahorcado por los nazis en 1945 acusado de haber participado en un atentado contra Hitler.
El retrato de Martin Lutero (Eisleben, Alemania, 1483-1556) que encontramos en esta película responde plenamente a la percepción del personaje y de su obra que tienen sus seguidores, hasta el punto de que la película se puede ver como una suerte de docudrama o biopic oficial, como ha señalado el crítico de cine Kirk Honeycutt en el influyente Hollywood Reporter. Thrivent Financial for Lutherans, una entidad financiera estadounidense creada para ayudar a las iglesias y familias luteranas, en la que convergen dos importantes asociaciones -Aid Association for Lutherans y Lutheran Brotherhood- ha aportado la mitad del presupuesto. Por su parte, la Iglesia Evangélica alemana ha contribuido decididamente a la distribución de la cinta, que se ha podido ver en 200 salas, con 2,5 millones de espectadores alemanes, que dejaron en taquilla cerca de 20 millones de euros. En Suiza tuvo 100.000 espectadores y 200.000 en Austria. En Italia ha recaudado algo más de 900.000 euros, pudiéndose ver en 110 salas.
 
Notas de producción
Alexander Thies, uno de los productores, (la película inauguró el VI Festival de Cine Alemán que organiza la Export-Union del Cine Alemán en colaboración con el Goethe Institut y otras instituciones alemanas), señaló que la película está rodada en inglés para facilitar su distribución en el mercado de habla inglesa, mucho más amplio que el alemán. En EE.UU. se estrenó es 400 salas y ha ingresado 5,7 millones de dólares. Algunos de los críticos que intervinieron en la rueda de prensa mostraron su extrañeza ante la opción del inglés, teniendo en cuenta que uno de los factores determinantes de la popularidad de Lutero -reseñado en la propia película- fue que usase la lengua alemana en sus escritos y que tradujese por vez primera la Biblia a esa lengua, de la que se le considera casi el padre.
Desde el punto de vista técnico la película tiene hermosas localizaciones y un cuidado diseño de producción del alemán Rolf Zehetbauer (La historia interminable, El submarino, La ansiedad de Veronica Voos, Lily Marleen). La excelente fotografía es del responsable de títulos muy conocidos como Ronin, Siete años en el Tibet o Enemigo a las puertas. El montador -que trabajó para el irlandés Jim Sheridan en The boxer- imprime a la película un ritmo bastante ameno, aunque salte a la vista que la tentación de la miniserie televisiva estuvo muy cerca, por una disposición de conflictos y detonantes que dan lugar a escenas muy breves y escasamente hiladas, características del lenguaje de la ficción dramática televisiva. El vestuario y la puesta en escena son muy brillantes.
Los intérpretes
En la parcela interpretativa, el papel de Lutero se ha encomendado al inglés Joseph Fiennes (Shakespeare in love, Enemigo a las puertas), un buen actor con escaso parecido físico con el monje alemán si tenemos en cuenta los retratos de Lucas Cranach y Hans Holbein el Joven y las descripciones que nos han llegado del corpulento clérigo. El carácter tumultuoso y apasionado de Lutero, sus escrúpulos, su agilidad verbal, su mal genio y el tono mordaz y ocasionalmente procaz de sus diatribas, aparecen en la película, pero en sordina, de forma que en la vida de Lutero parece existir mucho más equilibrio del que da la sensación que hubo (baste recordar la brutal actitud de Lutero con respecto a la represión de los campesinos en 1525, año de su boda con Catalina de Bora, cuya caracterización también deja que desear). Peter Ustinov repite sus habituales tics “nerónicos” en una caracterización poco sutil por caricaturesca del Príncipe Elector de Sajonia, protector de Lutero. Algo parecido se puede decir de Alfred Molina en su interpretación de Tetzel, el predicador de indulgencias, un personaje verdaderamente repulsivo. Bruno Ganz encarna con solvencia a Von Staupitz, el superior agustino y director espiritual de Lutero, que le anima a no ver sólo lo negativo y a reparar en lo positivo de una Iglesia siempre necesitada de purificación. El emperador Carlos y el Cardenal Aleandro no salen muy bien parados, de forma que un espectador inteligente duda razonablemente de que fuesen así de obtusos. La cosa llega a ser ridícula en la caricatura satírica del Papa León X.

Fuente: E- vox News

www.iglesiaenmarcha.net

27 May '06

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