VICO C


VICO C


Armando Lozada Cruz, más conocido como Vico C, sabe de contrastes: ha conocido la fama, pero también la adicción y la cárcel. Hoy, renovado por su fe cristiana, no sólo es una inspiración para sus jóvenes seguidores, sino también todo un éxito en el mercado discográfico.
Antes de convertirse en Vico C, era conocido simplemente como Armando Lozada Cruz, nacido en Brooklyn, Nueva York, el 8 de septiembre de 1971.
Hijo de padres puertorriqueños, desde niño sintió afición por el canto, pero ya en su adolescencia, cuando comenzó a difundirse la canción “Rapper´s Delight” de Sugar Hill Gang, Armando se sintió atraído por este género musical.
“Era algo fresco, que hablaba en mi idioma”, dice el intérprete de los éxitos “Saboréalo” y “María”, que en 1992 le merecieron disco de oro y de platino.
Influenciado por raperos como Run DMC y Sugar Hill, su carrera comenzó en 1984, cuando adoptó Vico C como nombre artístico.
En esa época el rap cobraba furor entre la juventud, y con el lanzamiento de su primer disco, “La recta final”, el innovador artista se convirtió en uno de los primeros portavoces del rap subterráneo (“underground”) en Puerto Rico.
Vico C logró afianzarse en el mundo del rap latino con su segundo álbum, “Explosión”, y la creación de su propio sello en 1994 para lanzar diversos artistas, como Liza M. Franceska y Lissy Estrella, así como destacados Dj´s del género como Dj Negro, Dj Playero y Dj Nelson.
Por ese tiempo su público lo bautizó como “el filósofo del rap”, en referencia a su tema “El filósofo”, y a otras canciones que expresaban las más duras realidades sociales.
Lamentablemente, un terrible accidente automovilístico, unido a complicaciones por el uso de sustancias controladas, truncó su carrera.
El artista pasó un tiempo en la cárcel, donde aprendió muchas cosas, pero, sobre todo, “a valorar la libertad y, lo más importante, a entregarme a Dios para llevar un compás moral interior y poder enfrentar las adversidades con entereza”, comentó.
Esa experiencia le enseñó que “se puede superar todo; es duro, pero se puede”, aseguró.
Después de cuatro años de ausencia del medio artístico, Vico C reinició su carrera a finales de 1998 con la producción “Aquél que había muerto”.
Sobre este álbum el cantante afirma con convicción: “Este que te habla ha caminado por la sombra del valle de la muerte, conociendo las dos caras de la vida y recopilando episodio por episodio, para traerlos este día y sembrarlos en tu conciencia”.
El éxito fue arrollador y lo hizo acreedor de un disco de oro, mientras que la casa BMG editó una recopilación de sus éxitos que alcanzó ventas espectaculares en 1999.
Hoy, Vico C es un hombre nuevo, en paz con la vida y lleno de planes. En el plano personal se siente feliz y realizado con una esposa y dos hijas, a las que llama “las muñecas de mi vida”, y quienes le dan fuerza y valor para seguir adelante. “Todo lo que pueda decir de ellas, es poco”, dijo.
Su disco “Desahogo” estuvo nominado al Grammy en la categoría Mejor álbum rock/alternativo, que perdió frente a “Fijación oral” de Shakira.
“Yo no soy de los que se mueren por haber perdido. Qué más premio que estar nominado con artistas como Molotov y Orishas”, señaló con filosofía el cantante.
El proyecto inmediato del compositor boricua es concentrarse en la obra musical inspirada en su tema, “Tony Presidio!”, que se estrenará este año en Puerto Rico, Nueva York, Miami y Venezuela.
Además, planea iniciar su faceta de empresario creando una línea de tarjetas postales con mensajes de su inspiración y lanzar al mercado una línea de ropa cuya peculiaridad será que cada conjunto llevará un sombrero en combinación.

Por Cynthia De Saint – EFE
 

29 Abr '06

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