BRASIL

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Para mostrar que la proclamación del Evangelio no tiene que limitarse a los púlpitos o a plazas públicas, por predicadores
encorbatados, el pastor bautista Arlindo Barreto, de 52 años, más conocido como el payaso “Bozo”, busca conquistar niños y adultos para Cristo a través de la risa y hasta la carcajada.
En abril, Arlindo “Bozo” Barreto y dos de sus hijos, Diego y David, estarán en Zúrich, Suiza, para anunciar buenas noticias. Los hijos son conocidos como los “Ministros de la Alegría”, una pareja de payasos evangelistas de niños. “Iremos a Suiza a evangelizar, pues en países de Primer Mundo las iglesias crecen con mucha dificultad”, contó Barreto.
Ex actor de telenovelas, trapecista, domador y payaso, Barreto se convirtió al evangelio después de sufrir un accidente, en 1986. El había perdido a su madre, la actriz de cine, teatro y televisión Márcia de Windsor, e intentó huir de la depresión recurriendo al alcohol y las drogas.
Mientras convalecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, Barreto recibió la visita del pastor que le habló de Cristo. “Yo había alcanzado todo aquello que creemos es la verdadera fuente de alegría: mucha cultura, fama, prestigio, dinero y una familia muy bonita, y nada de eso consiguió llenar el vacío existencial que había en mi ser”, relató.
Recuperado, dejó atrás el payaso “Bozo” en el Sistema Brasileño de Televisión (SBT), donde fue líder de audiencia por diez años consecutivos, y fue a estudiar a la Facultad de Teología de la Iglesia de Dios, donde actualmente enseña. Barreto es pastor de la Iglesia Bautista Central de Santo Amaro, Sao Paulo, y pastor presidente del Ministerio de los Artistas de Cristo en Brasil.
Barreto participó en las telenovelas “Gina”, “María María”, de la Red Globo, y “Cara a cara”, “Dulcinea va a la guerra”, y “Los inmigrantes” de la Red Bandeirante de Televisión. Fue la voz de largometrajes de dibujos animados y director artístico del circo “Woostok”.
Hoy, además del pastorado, Barreto coordina el Barco Hospital Misionero, “Luz de Tietê”, que proclama el Evangelio a través de equipos de salud conformado por evangelistas y pastores de varias denominaciones, a lo largo de los 2.500 Kilómetros del Río Tietê.
También brinda cursos de evangelización creativa, que consiste en un taller de seis horas de duración, donde enseña magia, juegos dramáticos, el arte de contar historias, coreografía aplicada al evangelismo y evangelismo en línea.
El “payaso de Dios” recibe centenares de invitaciones para presentarse en iglesias, instituciones y congregaciones. “Nunca cobré ningún centavo para realizar cruzadas y congresos”, afirma el pastor, que se define como un ” “divulgador de la alegría”, que lleva el lema “Siempre reír con Jesús”.

Fuente:ALC
12 Mar '06

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