ALARMA


ALARMA

La preocupación de los dirigentes del partido Comunista Chino aumenta ante el creciente aumento de fieles creyentes entre sus miembros. Un artículo publicado por la revista de Hong Kong, «Zheng Ming» -impresa en chino-, describe la alarma que se ha generado en el seno del partido por esta causa.
Al menos veinte de los sesenta millones de miembros del partido comunista chino pertenecen a alguna organización religiosa y cerca de la mitad participan regularmente en los servicios religiosos. Según los datos que maneja la propia secretaría general del partido, hay 12 millones de miembros del partido en las áreas urbanas que pertenecen a alguna institución religiosa, de los cuales 5 millones participan regularmente en sus actividades. En las áreas rurales, la cifra asciende a 8 millones, de los cuales 4 toman parte con asiduidad. Es más, según el «Informe 2005 sobre Libertad Religiosa en el Mundo» del Instituto de Ayuda a la Iglesia Necesitada, a mediados del año pasado había ya 230 dirigentes del partido que eran creyentes de alguna religión.
Preocupados por esta situación, el Comité Central del partido divulgó un documento en el que se definen unas estrategias y exigencias para evitar este incremento del sentimiento religioso entre sus afiliados.

ORDENAN ABANDONAR LA FE
El texto aclara que «a los miembros del partido no les está permitido adherirse a ninguna organización religiosa, incluidas organizaciones y actividades religiosas extranjeras». Por tanto, aquellas personas que ya pertenezcan a alguna confesión «deben, tras haber recibido la comunicación, abandonarla inmediatamente, suspender la práctica religiosa y, de propia iniciativa, presentar un informe», si no lo hacen, el partido comunista exige a estos miembros que dimitan del partido o serán expulsados del mismo.

A pesar del ultimátum, muchos de los miembros del partido que profesan alguna religión no están dispuestos a abandonar sus creencias tan fácilmente. Algunos miembros de nivel medio o alto han transformado alguna de las habitaciones de su propia casa en iglesia doméstica subterránea para evitar ser descubiertos.
Así, la proporción de miembros religiosos dentro del partido crece sin freno y, con ella, lo hace también la preocupación del Gobierno. El presidente de China, Hu Jintao, y su vicepresidente, Zeng Qinghong, explicaron durante la reunión del Comité Central que este aumento de la fe «cambiará la ideología de los miembros del partido y conducirá a la disgregación de su credo político, el espíritu del partido tenderá a degenerar y creará cualquier tipo de crisis social y política en el partido y en el país».

Fuente: LA RAZÓN. Redacción: ACPress.net
24 Mar '06

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