¿QUÉ ME MUEVE A AMAR A DIOS?
¿QUÉ ME MUEVE A AMAR A DIOS?
Prólogo: hace unos años, un amigo de la infancia que conoce toda mi vida familiar, cuando se enteró de la grave enfermedad de mi madre, reflexionó a mi lado, recordándome que vi morir trágicamente a varios familiares muy cercanos y ahora esto de mi madre, ¿qué te mueve a amar a Dios? Preguntó.
Esta pregunta nos confronta, nos interpela, para entender cómo estamos posicionados en esa relación bilateral entre Dios y yo.
El hombre, en su libertad, responde de muchas maneras a esta pregunta.
1) Lectura de Gn. 28:20 Jacob.
Actitud de Jacob, propia de esta actual cultura posmodernista.
Si me das beneficios, solo así yo te acepto como Dios, y sino no.
Una funcionaria de un Juzgado, a la que le regalé un libro cristiano, me agradeció y dijo que se lo daría a su madre, porque ella, con todo lo que vivió en su divorcio, nunca podría creer en Dios,
Un recluso que dejó de asistir a la reunión de estudio bíblico de los martes, lo hizo porque su madre está grave en el hospital, y no acepta que Dios lo haya permitido.
Un hombre mayor, ex docente universitario, que paga una deuda en mi estudio, vivió un trágico episodio, donde al fallecer su esposa un hijo se incendió delante de sus ojos, ¿cómo puede creer en Dios?
En el ambiente cristiano:
Evangelistas y exigencias de hoteles 5 estrellas y limousinas.
Músicos “cristianos” que cobran mucho, exigen autos y asistencia segura de público no inferior a más de 1000 personas, etc. Y sino no van porque pierden prestigio”.…
Instituciones cristianas, que han cerrado sus oficinas nacionales por el derroche y despilfarro.
Creyentes que dejan de congregarse porque han sufrido una pérdida (familiar, trabajo, etc.), porque dicen que Dios no les contesta lo que piden.
Pastores usados, y descuidados por su Congregación de personas que solo esperan “recibir”.
Pastores, que son invitados a predicar ocasionalmente en otras congregaciones, y primero preguntan ¿cuánto hay de ofrenda para ellos?
2) Así es el manejo de nuestra libertad.
El Quijote: “Sancho, la libertad es un don del Cielo, más precioso que un tesoro escondido”
SARTRE (filósofo francés): “Estamos condenados a la libertad”
Conocí a alguien que, mientras vivió su esposa, se abstenía de beber, fumar y comer lo que no podía de acuerdo a los médicos, murió su esposa, e hizo todo lo contrario, y la sobrevivió pocos meses, su libertad lo condenó.
3) Dt. 29 y 30: “He puesto delante de ti el bien y el mal, la vida y la muerte, tú eliges..”
Dios no invade, ni nos somete, pero EL desea atraer hacia sí un Pueblo diferente, que marque la diferencia, SANTO, consagrado, que sea la contracultura.
Hoy por hoy, es difícil amar, sino recibo algo a cambio, y así vemos ofertas religiosas que atraen mucho porque ofrecen beneficios o enseñan prédicas complacientes.
El alemán, pastor luterano, D. BONHOFER, mártir de Hitler: En el libro “El Precio de la Gracia”, dice que el precio pagado en la cruz fue muy caro, no debemos vivir una Gracia Barata, un evangelio barato, sino una gracia cara, y
“La fe pura y no contaminada demanda un costo” .
La “Gracia Barata” no recibe respuestas de Dios, la Gracia Cara” si.
Ejemplos opuestos a la actitud de Jacob en Bet- el.
JOSE Y LA ESPOSA DE POTIFAR (Gn. 39:7-9)
DAVID en 2ª Samuel 24:24 al final….
DANIEL Y SUS AMIGOS (Cap: 3:17 y 18; Cap:6:6-10)
LECTURA DEL POEMA:
A CRISTO CRUCIFICADO
No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido.
Ni me mueve el infierno tan temido,
para dejar por eso ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo malherido,
muévenme tus frentas y tu muerte
Muéveme en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera Cielo yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
porque si lo que espero no esperara
Lo mismo que te quiero, te quisiera
ANONIMO







