REPUBLICA DOMINICANA

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Los principales dirigentes de la comunidad evangélica dominicana que se declararon en sesión permanente desde el último
jueves, expresaron preocupación y condenaron el trato discriminatorio, que aseguraron, reciben de parte del gobierno, el congreso y diferentes instancias oficiales.
“Rechazamos la alarmante falta de equidad religiosa de los poderes del Estado”, señalaron en un pronunciamiento que precisa que tal comportamiento se opone a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el pacto Internacional de los derechos civiles y la declaración de la ONU sobre la eliminación de toda forma de intolerancia y discriminación fundada en la religión.
“Si fuere necesario acudiremos ante los foros internacionales en justa demanda de nuestros derechos”, advirtió el comunicado suscrito por líderes de organizaciones cristianas.
Entre los firmantes figuran Reynaldo Franco Aquino, del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica; Rafael Montalvo, de la Confraternidad Evangélica Dominicana; Braulio Portes, del Consejo Nacional de Iglesias, Elías Samuel Peña, obispo de la Iglesia Metodista y Lorenzo Mota King, del Servicio Social de Iglesias Dominicanas. También suscriben el pronunciamiento George Reynoso, de La Red Pastoral; Ramón H. Corniell, de la Sociedad Bíblica; Manuel López, del Consejo de Fraternidades y Moisés A. Mateo, de la Iglesia de Dios Pentecostal.
Los líderes religiosos destacaron que los evangélicos, alrededor de un millón y medio de dominicanos, representan el 20 por ciento de la población nacional, distribuidos en más de 7,000 iglesias y son portadores de un mensaje de honradez, paz e igualdad.
Denunciaron al Senado de la República por demorar la aprobación de la ley que facultaría a los pastores oficiar matrimonios y designar capellanes evangélicos en la fuerzas armadas y policía nacional, así como por las
dificultades para lograr beneficios fiscales y por la falta de recursos para las iniciativas de las instituciones evangélicas.
“Lamentamos que estemos frente a un régimen de privilegios, excepcionales a un sector religiosos, mientras los proyectos sociales y educacionales de nuestra comunidad son dejado fuera del presupuesto nacional que se ejecuta con los impuestos que todos pagamos”, dijeron.
Los evangélicos indicaron que al parecer al Estado “lo único que le interesa son nuestros votos y los millones de impuestos que pagamos”, tras calificar esta situación como un retroceso en el fortalecimiento de la democracia.

Fuente: ALC

15 Ene '06

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