LA ESTRELLA DE BELEN

LA ESTRELLA DE BELEN

El cometa de Halley fue visible al máximo desde Jerusalén durante la noche del 26 de agosto del año 12 antes de Cristo, cinco años antes del censo, que pudo ser una señal para impulsar el viaje de los sabios de Oriente que buscaron a Jesús. El censo, momento del nacimiento de Jesús, se habría producido en el año 7 antes de Cristo. La paradoja de que sucediese siete años «antes de Cristo» se debe a un error de cálculo en las referencias iniciales del actual modelo calendario

La noche que nació Jesús, los pastores dormían en campo abierto con sus ovejas y cabras, como hacían casi todo el año, excepto en los meses mas fríos del invierno, cuando las noches son gélidas en Beth-Lehem (la «Casa del Pan») y en toda la montaña de Judea. Otros datos (como el nacimiento de su primo Juan el Bautista) ubican el nacimiento de Jesús en otoño (septiembre-octubre). La fecha del 25 de diciembre fue establecida en el siglo IV por razones históricas y litúrgicas.

Por otra parte, en cuanto al año del nacimiento de Jesús, no es posible fijar con absoluta certeza la fecha, pero muchos datos apuntan al año 7 antes de Cristo, durante el largo censo de las tribus -iniciado bajo Saturnino como gobernador de Siria y concluido en el mandato de Quirino-, de gran importancia a efectos civiles y tributarios. La paradoja de que sucediese siete años «antes de Cristo» se debe a un error de cálculo del monje Dionisio el Pequeño, encargado en el 523 de fijar el año de nacimiento de Jesús para sustituir a la coronación de Diocleciano (el 284 d. de C.) como nueva referencia del calendario.

ESTRELLA O PLANETA: AÑO 7 ANTES DE CRISTO
La mejor pista sobre el año proviene de la estrella que los magos vieron en Oriente, y que les espoleó a emprender viaje hacia Jerusalén. Desde que Giotto inmortalizó el cometa de Halley en la escena del nacimiento de la capilla de los Scrovegni en Padua, la «estrella» que menciona San Mateo ha tenido siempre una vistosa cola, regalo del pintor.

El cometa de Halley fue visible al máximo desde Jerusalén durante la noche del 26 de agosto del año 12 antes de Cristo, cinco años antes del censo, que pudo ser una señal para impulsar el viaje de los sabios de Oriente que buscaron a Jesús.

En cuanto a la estrella de Navidad, muchos astrónomos identifican la «estrella» con una conjunción de los planetas Júpiter y Saturno en Piscis, muy luminosa los días 29 de mayo, 29 de septiembre y 4 de diciembre del año 7 a. de C., en concordancia con un papiro egipcio («la tablilla de Berlín») y el llamado «almanaque astral» de Sippar, en Mesopotamia. Esta “estrella” es la que pudieron seguir los sabios (o magos) en su búsqueda del lugar de nacimiento de Jesús, al que adoraron bastante después del momento de su nacimiento.

El culto al Sol-Mitra era popular en Roma, y en el año 274 Aureliano fijó la fiesta del «Sol Invictus» -su resurrección- el 25 de diciembre, considerado el día mas corto del año en el calendario de Julio Cesar o «juliano», en vigor hasta 1582, cuando el Papa Gregorio XVI llamó a los mejores científicos para corregir los errores astronómicos y establecer el calendario «gregoriano» el mismo que aún hoy está vigente.

La fiesta principal del cristianismo es la Resurrección, cuya fecha está bien datada pues la Pascua depende del sol y de la luna. En los siglos III y IV, los cristianos empezaron a celebrar también el nacimiento del Salvador: su manifestación o «Epifanía». Pocos años después de que el emperador Constantino concediese la libertad religiosa y el cristianismo como religión oficial del Imperio, en Roma empezó a celebrarse la Navidad precisamente el 25 de diciembre, en un contexto cultural, que consideraba a Cristo el verdadero «Sol Invictus» frente a la fiesta tradicional pagana de este tiempo del 25 de diciembre.
Fuente: ABC. Redacción: ACPress.net

2 Ene '06

Deja un comentario

*