ESPAÑA

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El Hospital Infanta Cristina de Badajoz es pionero en España al contar desde hace dos años con un despacho destinado a ofrecer servicios religiosos evangelicos a los enfermos y familiares que así lo requieran. El encargado de desempeñar estas funciones es el pastor evangélico Julio Cháfer -nacido en Valencia, casado y con tres hijos-. Cháfer acude al hospital todos los jueves por la tarde y recibe en el despacho habilitado junto al mostrador de información a aquellos que necesiten apoyo u oración.
El pastor define la ayuda que presta en el hospital como la de un “médico de almas que intenta curar la parte espiritual de los enfermos”. Antes de llegar al Infanta Cristina, Cháfer realizó esta misma labor pastoral en varias localidades de Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia.
Este valenciano afincado en Badajoz considera que gracias a este servicio la ciudad ha dado “un paso importante en defensa de la libertad religiosa consagrada en la Constitución”. Sin embargo, reconoce que los inicios en el hospital no fueron fáciles. “Los celadores me miraban con recelo al verme en las plantas. Pero desde que llevo una bata del SES se me han abierto muchas puertas y se me permite moverme con mayor libertad”.
En este sentido, el pastor asegura que “cualquier persona no puede entrar en las instalaciones hospitalarias para prestar servicios religiosos si no posee un carné de ministro de culto”. En cuanto a los trámites legales que hubo de cursar para atender a los pacientes, recuerda que, en primer lugar, tuvo que solicitar una autorización a la Federación de Entidades Religiosas de España, además del correspondiente permiso del Ministerio de Sanidad.
No en vano, desconoce si los trámites actuales son idénticos, puesto que cuando él lo solicitó Extremadura aún no había asumido las competencias en materia sanitaria. El pastor evangelico afirma que algunos compañeros de Cáceres ya se han puesto en contacto con él para pedirle información al respecto.
Cuando aún no podía hacer uso de un despacho que le permitiese la intimidad necesaria para charlar con los enfermos, Cháfer les visitaba en las habitaciones, para lo cual le bastaba con mostrar su carné de ministerio de culto. Después de dos años de intensa labor pastoral, Cháfer se muestra satisfecho por la acogida que ha recibido de los enfermos y del personal sanitario.
Entre las labores que desempeña actualmente, la oración con los enfermos ocupa un lugar preeminente. “Les entrego un ejemplar del Nuevo Testamento y reflexionamos sobre temas como la esperanza, el sufrimiento o el dolor que viven”. Sin embargo, asegura que también acuden a su despacho personas que se reconocen católicas. “A mí no me importa, al contrario. Y ellos se sienten reconfortados con mi apoyo”. No obstante, “creo que cada vez es mayor el número de personas que no profesan la religión católica”, como indican las visitas que atiende todos los jueves.
Fuente: Agencia Orbita / Por: Por Liliana Villanueva
18 Ene '06

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