¿A QUIEN BUSCAS?

¿A QUIEN BUSCAS?

 Lectura: Juan 20: 1 – 16
¡Qué triste habrá sido para María Magdalena ese primer día de la semana!
Preparar todo para ungir a Jesús, ahora muerto. Si bien lo hacía con mucho amor por Aquel de quién había recibido tanto, ese ser que transformó su vida, que le dio sentido a su caminar, que valoró su servicio, ese amigo incondicional, que le había enseñado el camino al cielo, que le prometió la vida eterna.
Él ya no estaba, y ella se sentiría sola, desconsolada, quizás hasta abandonada.
Era tanto su dolor que olvidó la promesa que Jesús tantas veces le había hecho a ella y a los discípulos. “Yo voy a resucitar” “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Pero, ¿qué pasó?, ¿dónde estaba Jesús?
El llanto la inundó de tal manera, que no tuvo en cuenta a los ángeles que le preguntaban ¿por qué lloras?
Querido amigo, cuando el dolor nos sucumbe, cuando la tristeza nos invade, no podemos ver alrededor, no vemos la salida, no recordamos que Jesús prometió estar siempre  con nosotros, aún en el dolor más grande.
Jesús estaba  allí, y le pregunta: “Mujer ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
María ni siquiera le reconoce cuando él le habla, no podía creer que era Jesús, hasta que otra vez él le dice: ¡María! Y en ese momento se transforma todo el dolor y la tristeza en felicidad.  ¡Era Jesús, cumpliendo una vez más sus promesas!
María Magdalena fue a buscar a un Dios “muerto”, pero qué sorpresa cuando se encontró con un Dios Vivo y Todopoderoso, de pie a su lado para consolarla.
¿A quién buscas? ¿A un Dios lejano, muerto?  Quiero recordarte que el resucitó al tercer día y está ahí a tu lado, para amarte, para consolarte todos los días hasta el fin del mundo.
 
Estar tan preocupados por nosotros mismos, no nos deja ver la salida.
 
Pr. Héctor  Leites
31 Ene '06

Deja un comentario

*