BOLETIN DEL TSUNAMI

BOLETIN DEL TSUNAMI

A través de los años, Christian Aid ha ayudado a cientos de ministerios indígenas a construir templos y lugares de reunión.
Sin embargo, este pasado 26 de diciembre, en unos cuantos minutos, docenas de estos edificios fueron destruidos.
Muchos de los ministerios con templos en las costas de India, Sri Lanka e Indonesia perdieron sus edificios debido al tsunami, y no existe ayuda gubernamental que ayude a sustituirlos.

Un líder del estado de Tamil Nadu en India escribe: “Uno de nuestros misioneros tenía un ministerio entre los pescadores. Su templo consistía de una choza techada con paja localizada en la aldea de Devanampattinam. Muchos de los miembros de la congregación vivían en estructuras similares. En el día en que el tsunami tocó tierra a las 8:45 de la mañana, el misionero se estaba preparando para el culto del domingo, cuando de pronto, él y la congregación vieron esta enorme ola que se precipitaba sobre tierra. Inmediatamente se echaron a correr y gracias al Señor ninguno perdió la vida. Sin embargo, la choza que servía de templo al igual que miles de hogares fueron destruidos.

Un ministerio autóctono localizado en las tan afectadas islas de Andaman y Nicobar, en la costa de India informa que 22 de sus 23 templos fueron destruidos.
En la isla indonesa de Sumatra había muy pocos templos cristianos, sin embargo, el 95% de los residentes de la cercana isla de Nias, son cristianos y estos perdieron muchos de sus templos. Nias es una isla cercana al epicentro del terremoto de 9.0 de magnitud que fue lo que provocó el tsunami.
 
Una de las prioridades de los ministerios autóctonos patrocinados por Christian Aid es la reconstrucción de los templos. Un misionero autóctono en India explica la importancia que tienen los templos en los países donde están los campos misioneros: “En muchos casos, la congregación local tiene un lugar propio en donde les es legal reunirse a adorar al Señor. En estos lugares reciben la protección y justicia de la policía. Los anti-cristianos, por lo regular, no se atreven atacar un lugar oficialmente reconocidos como lugares de reunión cristianos. Además, en algunas comunidades hindúes, los vecinos se oponen y vociferan contra las reuniones semanales que se celebran en algún hogar en su vecindario. Pero no se oponen a los cultos regulares que se celebran en un edificio recocido oficialmente como un templo”.
Fuente: “Primicias” de Christian Aid Mission
6 Feb '05

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