ALEMANIA

ALEMANIA

La Iglesia evangélica alemana ha avanzado lo que se anuncia el país como una
«noticia inquietante»: por primera vez desde la reunificación, el número de
los protestantes en Alemania ha bajado de los 26 millones de personas. Las
autoridades aseguran que este «abandono de las Iglesias» se debe al descenso
demográfico y la secularización de los jóvenes, aparte de la funesta
herencia antirreligiosa del antiguo régimen comunista.

Por todo ello, dentro de esta caída libre de todas las confesiones
cristianas, por primera vez los católicos superan en número a los
protestantes. Según parece, desde comienzos de 2004, Alemania cuenta con
31,7 millones de católicos, frente a 25,84 millones de protestantes, lo que
corresponde al 31,3 por ciento de la población. Según indica el diario
francés La Croix, el fenómeno no es nuevo, pero la situación dio un vuelco
espectacular en el recién finalizado 2004, ya que, según las cifras
ofrecidas por la Iglesia evangélica, el retroceso del número de fieles en
2003 fue de 375.000 personas, mientras que, en los años anteriores la caída
se había estabilizado en 170.000 fieles por año.

Para Silke Fauzi, portavoz de la Iglesia Evangélica alemana (la EKD,
«Evangelische Kirche in Deutschland»), «se trata de unas primeras
consecuencias del retroceso demográfico que el país comienza a conocer, y no
de un abandono de las Iglesias». En Alemania, en efecto, ambas Iglesias,
católica y protestante, están confrontadas desde la reunificación debido a
estos famosos «abandonos», lo cual les plantea importantes problemas
financieros: quizá sea necesario recordar que todo ciudadano alemán que
reconoce oficialmente su confesión debe pagar un «impuesto de la Iglesia».
Si no quiere pagarlo, deberá emprender una serie de gestiones
administrativas con el fin de excluir su confesión religiosa de la
declaración de la renta y quedar eximido del pago del impuesto.

«La tendencia se estabilizó en la primera mitad de 1990», continúa Silke
Fauzi. «Las causas del descenso de fieles tendrían que buscarse en otro
lugar, por ejemplo, en el hecho de que nuestra “clientela tradicional”
envejece, que estos fieles mayores mueren y que no son reemplazados por las
jóvenes generaciones», sostiene.
«Como probablemente ocurre en otros lugares, las Iglesias tienen aquí
también mucha dificultad a la hora de atraer a los jóvenes», asegura Fauzi.

Pero en Alemania más que en cualquier otro sitio, el fenómeno de la
secularización parece haberse acentuado desde la reunificación. «En la
antigua Alemania Oriental, tener relación con una Iglesia o practicar una
religión no estaba bien visto, cuando no constituía un hándicap. Así, los
niños cuyos padres les negaban la “comunión laica” instaurada por el régimen
comunista en sustitución de la comunión religiosa, a menudo no tenían, más
tarde, derecho a estudiar», asegura la portavoz de la EKD. En la Alemania
del Muro, matrimonio religioso y bautismos no formaban parte de la vida
social. No resulta, por tanto, nada asombroso en estas condiciones, que sólo
el 20 por ciento de los ciudadanos de Sajonia Anhalt (provincia del este del
país) reconozcan hoy una confesión religiosa, mientras que en provincias del
oeste, como Renania del Norte-Westfalia, el 79 por ciento reconoce una
pertenencia religiosa.

Sin embargo, un sondeo efectuado por la Iglesia evangélica alemana sobre de
sus fieles, para intentar conocer mejor sus expectativas, revela que
desearían, en su gran mayoría, una presencia más fuerte de la Iglesia en el
curso de las decisiones importantes de su vida: bautismo y matrimonio.
Fuente: LA RAZÓN / ACPress.net

30 ene '05
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