SUDAN

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En breve los ministerios autóctonos de Chad planean visitar los campos de refugiados. Estos están localizados en el nordeste del país, a donde cientos de miles de refugiados sudaneses han huido tratando de escapar del genocidio Darfur. Junto con las necesidades básicas de alimento, agua y mantas, les llevarán Biblias y literatura evangelística a estos refugiados que en su mayoría son musulmanes.
Al agravarse la situación con los Darfur, la urgencia de esta ayuda aumenta cada día. Las promesas del gobierno de controlar las milicias Janhaweed han resultado infructuosas. Hace mucho tiempo que este grupo paramilitar cruzó la línea entre el detener una rebelión y el cometer genocidio. El gobierno sudanés o no puede o no quiere detenerlos.

Se ha informado que en las últimas semanas supuestamente las fuerzas del gobierno han atacado los campos de refugiados de Darfur, utilizando gases lacrimógenos y golpeándolos para así obligar a los refugiados a reubicarse. A principios de noviembre, algunas agencias de ayuda internacional informaron que el gobierno rodeó ciertos campamentos en Darfur evitando que la ayuda humanitaria entrara al mismo.
Los Refugiados que viven en los campamentos en Chad, en donde trabajan los misioneros autóctonos patrocinados por Christian Aid, están a salvo de las milicias sudanesas, pero aún así se enfrentan a otros peligros. Por ejemplo, la enfermedad y malnutrición cobra la vida de unas 10,000 personas mensualmente. La tensión entre los refugiados sudaneses y los residentes de Chad aumenta cada día. Los últimos acusan a los primeros de poner una carga desmedida sobre un empobrecido país que cuenta con muy pocos recursos. Los misioneros informan que algunos residentes del país, que se sienten intimidados por los sudaneses, han respondido con violencia.

No se vislumbra un fin a la crisis. Las advertencias que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas le ha hecho al gobierno de Sudán se han quedado en advertencias. Mientras que el gobierno sudanés se lava las manos con relación a los rebeldes Janjaweed. Rebeldes negros de la región de Darfur se han armado contra las milicias árabes, y en consecuencia, contra el gobierno, lo que ha añadido una nueva dimensión al problema de la violencia. Un acuerdo de paz que el 11 de noviembre fue firmado entre el gobierno y los rebeldes ha sido ignorado por ambas partes.
Los estragos de esta tormenta han llegado a las fronteras de Chad en forma de cientos de miles de refugiados, la mayoría de ellos mujeres y niños. Sus pobreza física es igualada por su desesperanza espiritual, luego de observar y muchos de sufrir las atrocidades perpetradas por los Janjaweed muchos sufren de shock y depresión.
Los misioneros autóctonos le informan a Christian Aid que están preparándose para visitar los campos de refugiados muy pronto. Junto con los suministros que llevarán, lo más que se necesita es el mensaje de amor y sanidad en Cristo. Por las condiciones tan peligrosas que allí existen para los extranjeros, muchas agencias de ayuda internacional se niegan a entrar a los campos de refugiados.
Los ministerios autóctonos también han planificado realizar trabajo misionero entre las comunidades de refugiados del sudeste de Chad. Como resultado de la guerra civil que ha durado décadas y que sufre el sur de este país, miles de sudaneses han huido de su país. Muchos se han establecido en la capital de Chad, N’djamena. Los misioneros quieren llevarles albergue, alimentos diarios, adiestramiento vocacional y educación.

Por favor, oren por los misioneros autóctonos de Chad, que llevan la luz de Cristo a los refugiados sudaneses.
Fuente: “Primicias” de Christian Aid Mission

3 Dic '04

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