UN MUNDO SORDO

UN MUNDO SORDO

Reencontré un amigo de la infancia, de inmediato contó su vida, su actual “éxito” académico, y económico, como persona “respetada” y muy “consultada”. Luego de escucharlo, sentí hablarle de mi fe en Cristo, pero muy pronto eludió el tema, y quedó evidente que no le importaba, ni tenía intención de escuchar algo al respecto. No insistí.

Quedé pensando, ¡¡cuán lleno de sí mismo”. Es difícil elevar un pensamiento hacia Dios “cuando todo marcha bien”, y qué terrible es cuando ese “todo” no incluye a Dios.

“Dios quiere darnos algo -decía S. Agustín- pero no puede debido a que ya tenemos las manos llenas: No hay lugar para que él pueda poner algo más”.

Con su insondable profundidad C. S. Lewis decía: “Mientras eso que llamamos “nuestra propia vida” continúe siendo agradable, no se la “entregaremos” a EL “.

Y tal vez esta sea una de las causas del “dolor” del “sufrimiento”.

Lewis se preguntaba ¿Qué otra cosa puede Dios realizar a favor nuestro sino hacer que “nuestra propia vida” nos resulte menos agradable eliminando así las posibles fuentes de “falsa felicidad”?

A veces el dolor, insiste en ser atendido, Dios nos susurra en nuestros placeres y habla a nuestra conciencia, pero en cambio grita en nuestros dolores, es el megáfono que EL usa para hacer despertar a un mundo sordo.

Iglesia En Marcha.Net

18 Sep '04

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