NICARAGUA

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Evangélicos ayudan a damnificados del Cerro Musún

Autoridades de la Universidad Evangélica Nicaragüense (UENIC) y de las
iglesias evangélicas respondieron al llamado de auxilio para los
damnificados de los deslizamientos de tierras que se produjeron, después de
varios días de lluvias, el mes pasado y que dejaron 30 muertes y 3 mil
damnificados en las comunidades situadas en las laderas del Cerro Musún, a
180 kilómetros al norte de la capital, para entregar ayuda alimentaria, ropa
y medicamentos a los damnificados del Cerro el Musún.
Entre los afectados se encuentran centenares de miembros de las iglesias
evangélicas de seis comunidades, que aún se encuentran incomunicados a causa
de los derrumbes.
Una de las víctimas es sobrina de la esposa del pastor Bienvenido López, de
la Iglesia de Dios. Ella murió embarazada, junto con sus tres niños menores
de edad.
El último fin de semana, el pastor William González, presidente de la
Universidad Evangélica Nicaragüense (UENIC) entregó a la vice alcaldesa del
Municipio de Río Blanco, Irenia Obando, una donación de 12 quintales de
alimentos y ropa, para los damnificados, que fue recolectada entre las
Iglesias, alumnos, docentes y trabajadores de la universidad, que
respondieron solidariamente.
La delegación no pudo llegar a las comunidades afectadas porque los caminos
están cortados.
En Río Blanco, el pastor de la Iglesia de Dios, Noel Torres Centeno y el
comité pastoral del Consejo de Iglesias Evangélicas Pro Alianza
Denominacional (CEPAD), están integrados en el Comité de Emergencia y de
Defensa Civil, que coordina las tareas de auxilio a los damnificados de la
tragedia.

El gobierno declaró zona de desastre el departamento de Matagalpa, donde se
ubica el cerro Musún. El pasado martes, el Comité Manos que Ayudan y el
Ministerio Mi Familia, realizaron una colecta pública para ayudar a 6 mil
damnificados del Musún y de Cruz de Río Grande, esta última en la región del
Atlántico Sur.
El ejército rescató, el 30 de junio, de Las Peñitas, laderas del Musún, a
una familia que llevaba cinco días aislada en la montaña. Teodoro Maireña,
de 59 años de edad, y su esposa Bernarda Meza, de 50 años, sufrieron fuertes
golpes el 24 de junio, cuando se produjeron los derrumbes y su hogar fue
arrasado, al igual que los de 260 humildes familias. Ambos están
hospitalizados.
Fuente: ALC

8 Ago '04

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